Fue lo que manifestaron algunos vecinos en relación a una situación que vivieron en el Polideportivo.
Son muchas las familias que utilizan los espacios públicos para compartir un grato momento, desde comer un asado hasta tomar unos mates, por lo que optan por estos sitios en donde, generalmente, abunda la tranquilidad. Sin embargo, esto no ocurrió para una familia de Rivadavia que acudió a un quincho ubicado en el Polideportivo, pero se sintieron hostigados por otras personas quienes pusieron música a alto volumen, obligando a una madre con su hijo con autismo a retirarse del lugar. Con Fm Radio Regional dialogaron los damnificados que aseguraron que Preventores no les dieron respuestas.
De acuerdo a lo que manifestaron estas personas a nuestro medio que habían decidido pasar un domingo en el Polideportivo de Rivadavia: «Nos juntamos todos los primos ayer en el Poli, éramos toda gente mayor y había una mamá con su niño con autismo. Al rato, llegó una familia de jóvenes y pusieron un parlante enchufado en la parte del quincho que nosotros habíamos alquilado previamente». Además, agregó: «Se sentaron retirados de nosotros, pero con la música a todo volumen y era molesto para todos».
Siguiendo con el relato, la mujer expresó: «Cuando fuimos a pedirle que bajaran la música nos dijeron que nos fuéramos a otro espacio y al ir a reclamar a Preventores, que son los encargados de cuidar el lugar, le dieron la razón a ellos, y nos tuvimos que aguantar la música fuerte y hablar a los gritos. Nosotros habíamos pagado por el alquiler del quincho y no teníamos porqué irnos de ahí. Además, agregó que la madre que acudió con su hijo autista tuvo que retirarse del lugar debido a que no podía soportar semejante ruido: «La mamá con su hijo se tuvo que marchar».
Sin embargo, la mujer no sólo hizo referencia al episodio que tuvieron con la música a todo volumen, sino que fueron agredidos por los jóvenes: «Cuando se fueron subidos en sus autos nos empezaron a insultar y a reírse de nosotros». Para finalizar, la vecina sentenció: «Es una lástima porque el poli es muy lindo, pero todos tenemos derecho a disfrutar y respetándonos unos a otros, y también nos gusta la música, pero no de esa manera».
A su vez, remarcó la falta de respuesta de parte de los Preventores, a lo que exclamó: «Realmente no sé que función cumplen más allá de dar vueltas con el auto, porque les planteamos el problema y no hicieron nada, cuando nosotros sí habíamos pagado por el alquiler del quincho. Estaría bueno que estas personas que tienen que cumplir con el rol de ‘policía’ estén capacitados y entiendan lo difícil que es la situación de un niño con autismo vivir lo que le tocó».





