Jorge y Claudia son dos cordobeses que viven en la localidad de Unquillo y contaron su historia en el Día Nacional de la Adopción. Hace casi tres décadas, la pareja decidió adoptar a su primer hijo, hasta llegar a once en la actualidad.
En diálogo con Radio Regional, Jorge Lencinas narró la historia en primera persona: “Es todo un proceso, sobre todo para mí, porque yo soy el estéril, el que tenía problemas para poder tener un hijo. Y se te viene el mundo abajo”
“Después empezás a planificar esto, yo tengo una compañera de viaje, que es mi señora, que la verdad me acompaña y nos acompañamos hasta hoy en día y entendimos esto de que si no se podía biológicamente, se podía hacer por medio de la adopción. Nunca imaginamos esta locura, pero teníamos la cabeza abierta para esto”, expresó el cordobés.
Respecto al proceso de adopción, Lencinas contó que “después que nos anotamos, pasó un tiempo, porque lleva un proceso burocrático largo, que no está mal, pero que se podrían acortar los plazos, no me quiero meter con la justicia, pero se podría. Y apareció mi primera hija, que en ese entonces tenía tres meses y medio, y llegó Rocío a casa”
“Después de ocho años, ella nos pedía un hermanito, y fue así que fuimos a anotarnos para nuestro segundo hijo. Y en casa apareció Catriel, nuestro segundo hijo, que llegó con 9 años a casa”, agregó.
Tras la llegada de Catriel, la pareja decidió adoptar más hijos en edad avanzada: “Vino Celeste, que tenía 13 años, también llegó Jessica, una jovencita de 20 años que tenía dificultades madurativas, era hermana de Catriel. Jessica venía con su bebé, entonces en ese momento, de padre pasé a ser abuelo y le ayudamos a criarlo”
“Por casa pasaron 21 jóvenes, porque también somos familia de acogimiento. Esa es otra forma de contener, que nosotros también hemos alojado en más de una oportunidad”, contó.
Por último, Jorge confesó el significado de haber logrado conformar una familia más allá de los impedimentos: “Poder haber hecho una familia, porque creo que es el sueño de todos, saber que tengo una familia de que por ahí, en una época cuando me pasó esto de saber que era estéril, se te cruzan por la cabeza un montón de cosas, como la separación, por ejemplo, hasta decir ‘suicidate’ porque te pasa esto de que no sos más el macho alfa, y ahora saber que tengo toda una familia que nos juntamos cada tanto, que vienen a casa, te llena”




