domingo, enero 29, 2023
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Día Mundial de la Concienciación sobre el Autismo

Cada  2 de abril  se celebra el Día Mundial del Autismo, con el objetivo de concientizar y promover la inclusión social de las personas con trastorno del espectro autista, para contribuir a visibilizar una imagen real y positiva de estas personas, así como su realidad, necesidades y capacidades.

En el año 2007, la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) declaró por unanimidad el 2 de abril como Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, en la resolución 62/139 del 18 de diciembre de 2007. La Asamblea instó a los Estados Miembros, las organizaciones competentes del sistema de las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales, así como a la sociedad civil, incluidas las organizaciones no gubernamentales y el sector privado, a que observen debidamente este día y tomen las medidas para concientizar a través de la sociedad sobre el espectro autista.

El trastorno del espectro autista (TEA) es un trastorno del neurodesarrollo de origen neurobiológico, en el que en algún momento del desarrollo se producen alteraciones que afectan a la configuración del sistema nervioso y al funcionamiento cerebral, dando lugar a dificultades en tres áreas principalmente: la comunicación, la interacción social y la flexibilidad del pensamiento y de la conducta.

En la actualidad, no está determinada la causa que explique la aparición del TEA, pero sí la fuerte implicación genética en su origen, afectando a 1 de cada 100 personas.

Qué es el Autismo?

El autismo, o trastorno del espectro autista (TEA), se refiere a una amplia gama de condiciones neurológicas complejas que se caracterizan por dificultades en las habilidades sociales y la comunicación y por un repertorio de intereses y actividades restringido y repetitivo. No existe un autismo, sino muchos tipos. Por eso se habla de “espectro”, de modo de reflejar los distintos desafíos y capacidades de cada persona. Es un trastorno neurológico que generalmente dura toda la vida.

¿Qué lo provoca?

Los factores genéticos son muy importantes, y si uno de los padres tiene alguna característica del espectro, aumenta el riesgo de que el niño se vea afectado. Pero no existe como tal un “gen del autismo”, sino que se trata de una combinación de factores heredados y ambientales.

¿Se puede prevenir?

Hay estudios que apuntan a que una edad avanzada del padre en el momento de la concepción puede ser un factor de riesgo, así como ciertas enfermedades de la madre durante el embarazo. Pero actualmente no existen medios efectivos para prevenir el autismo, destaca la organización estadounidense Autism Speaks, ni tratamientos totalmente eficaces o cura. Sin embargo, las investigaciones indican que una intervención temprana en un entorno educativo apropiado puede tener mejoras significativas para muchos niños pequeños con trastornos del espectro autista.

¿Cuántas personas se ven afectadas?

Es complicado determinar cuántas personas sufren este trastorno neurológico por las diferencias entre unas y otras, porque hay países en los que no hay estudios y otros en los que la metodología es diferente, por lo que no se pueden comparar.

En 2016 varias sociedades psicológico-médicas alemanas recopilaron una treintena de estudios aparecidos desde 2000 y según su conclusión habría al menos un niño afectado cada 160, aunque los investigadores creen que incluso podría estar afectada en torno a un 1,1 por ciento de la población mundial. Los varones se ven afectados más de cuatro veces más que las niñas. También la Organización Mundial de la Salud (OMS) maneja la cifra de uno entre 160 y subraya que el número de casos ha aumentado considerablemente en los últimos 50 años. Se debe a los mejores diagnósticos y conocimiento, pero también hay un debate acerca de si los casos están aumentando.

¿Hay aspectos físicos a tener en cuenta?

Se trata de una discapacidad “invisible” en el sentido de que no lleva asociados rasgos externos y se manifiesta sólo en los comportamientos. Pero los estudios indican que en las personas con autismo el cerebro funciona de forma distinta. Hay zonas con conexiones mucho más débiles -relacionadas precisamente con la comunicación con los demás- y a otras áreas en cambio funcionan de manera mucho más intensa. Esto hace que en algunos casos haya personas con autismo con capacidades extraordinarias en ciertas áreas.

Por redacción.

 

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