Marcela Molinari, que es integrante de Autoconvocados Fibromialgia Mendoza, contó la situación que atraviesan miles de personas en todo el país, que afrontan un estado de salud complejo y sin el diagnóstico indicado.
En una comunicación con Radio Regional, Molinari explicó que la principal función de la mencionada entidad es “concientizar, difundir un poco lo que nos pasa e informar a la gente más que nada, que sepan que no están solos, que somos muchos los que estamos enfermos, y más las mujeres, hay un porcentaje de 9 a 1 aproximadamente. Son porcentajes mundiales, acá no hay estadísticas, ni en Argentina ni en Mendoza”
“La fibromialgia se caracteriza por dolor y cansancio, entonces podés ir a un traumatólogo, a un reumatólogo, y te van a tratar como patologías diferentes, por lo que ellos ven en su momento, pero también tenés problemas gastrointestinales, que son muy comunes, y vas a ir a un gastroenterólogo, y el gastroenterólogo va a tratar el problema que él trata, entonces empezás a deambular por muchísimos médicos, hasta que alguno, que tiene más o menos idea o noción de qué se trata la fibromialgia, dice ‘ah, bueno, pero vos tenés problemas intestinales o de gastritis, tenés problemas visuales, tenés neblinas mentales, tenés insomnio, entonces empezás, y dices, ah, puede ser fibromialgia”, expresó la entrevistada.
Sobre el proyecto que presentaron en varias oportunidades, Molinari explicó que “se presenta en función de que se reconozca como enfermedad, que sería muy importante. Algunos médicos ya más o menos saben de qué se trata, otros todavía no entienden bien cómo funciona la enfermedad, entonces estamos bastante desamparados en ese sentido, porque tenemos demasiados síntomas, más de 100, y a veces todos juntos”
”Hace 10 años más o menos estamos trabajando por el mismo proyecto, y en Buenos Aires se cae cada dos años, pero es agotador, necesitamos que se reconozca, no es una enfermedad invalidante en sí, pero si es una enfermedad que te puede llevar a la discapacidad. Si no tenés una atención correcta, un diagnóstico a tiempo, en mi caso estuve más de 25 años sin diagnóstico, te mandaban al psiquiatra”, remarcó.
Los peligros de la fibromalgia
La integrante de Autoconvocados Fibromialgia Mendoza detalló además cuáles son los riesgos que se corren a diario: “Es muy importante que nos escuchen, es importante que se apruebe la ley, es importante que los médicos se capaciten, que es uno de los puntos que se piden en el proyecto de ley, que no se pase como un temita más en medicina, por ejemplo, no solo en medicina, sino es importante que las personas, los nutricionistas por ejemplo, los nutricionistas tendrían que estar muy bien informados, porque para nosotros es fundamental llevar una dieta antiinflamatoria, porque el intestino está totalmente relacionado con el cerebro, y lo que tenemos es una inflamación en el cerebro”
“El que tiene obra social va al médico y lo van a atender y van a tomar los mismos medicamentos que toman las personas que están diagnosticadas, pero no está regulada como enfermedad, no está reconocida como enfermedad. Si yo hoy tengo que faltar al trabajo y me hacen un certificado, me tienen que hacer un certificado por cualquier cosa pero no por fibromialgia”, apuntó Molinari.
Sobre estas consecuencias, la entrevistada insistió con que “hay personas que pierden sus trabajos, que es bastante común, porque hoy no se pueden levantar, o sea, no es que no quieras ir a trabajar, que por ahí han sido discusiones que hemos tenido en la legislatura con algunos legisladores que nos han ninguneado bastante”
“En Mendoza tomamos un proyecto que ya venía de antes, de otro grupo, que obviamente se cansó, y se presentaron tres proyectos, se aunaron, se recortaron, y el Senado, en el 2018, por unanimidad, lo votó y lo aprobó. Está en la legislatura, pasó por todas las instancias que tenía que pasar, por salud, que es lo primero que tocan, y ahora nos enteramos que ha vuelto a salud, en Diputados. Así que, bueno, ahora nos toca hacer otra vez un trabajito que no debería ser nuestro, porque somos enfermas”, cerró.





