domingo , 5 abril 2020
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Cuando las decisiones de los gobernantes no son las que necesita el pueblo

Pese avizorarse una crisis sanitaria en el marco del Covid-19 (coronavirus) tanto el Gobierno provincial, como el departamental decidieron invertir 18 millones en el Parque Agnesi. 

El coronavirus COVID-19 se identificó el 1 de diciembre del 2019 en la ciudad de Wuhan en China. Este virus no significaba hasta ese momento un peligro para nuestro País, hasta que el 11 de marzo del 2020 fue declarada pandemia global.

Esta fecha estaba muy cerca de la Fiesta Nacional de la Vendimia por lo que representaba un peligro para nuestra Provincia debido a la gran cantidad de turistas que ingresan para disfrutar del evento, es más con el diario del lunes se dio a conocer que hubo algunos casos que se dieron por contacto directo con una persona proveniente de Brasil.

Pero volviendo el tiempo atrás el 29 de febrero se realizó la Bendición de los Frutos que abre el calendario vendimial, en ese momento los diarios del mundo anunciaban un avance arrasador del COVID-19 y el impacto negativo en la economía mundial.

Nuestras autoridades  hicieron caso omiso de lo que ocurría mundialmente y aunque se preveía que lo que se avecinaba se invirtió 18 millones de pesos en el acondicionamiento del Parque Agnesi para que se desarrollará dicho evento.

Oscar Villareal anunciaba, cuando aún era Director de Obras Públicas de San Martín, que las tareas a realizarse eran el cambio de luminarias y la presencia de personal de seguridad privada para el cuidado del parque.

La inversión hasta el momento no está justificada ya que el parque como primera medida tenía un horario de uso y ahora por el aislamiento social, preventivo y obligatorio no puede ser utilizado.

Pero aún con esta ausencia social se sigue invirtiendo en seguridad privada aun contando con un destacamento policial en el predio.

Lo contradictorio de la situación es que desde el principio el Gobierno de San Martín hacía hincapié en una gestión austera pero están invirtiendo miles de pesos en seguridad privada de un lugar donde la gente no puede asistir y donde además hay un destacamento policial que podría encargarse del cuidado.

Una solución para rescindir del  servicio de seguridad privada podría ser que retiren las luminarias, si el miedo es que se las roben, para que no se gaste dinero de más y que no se invierta en algo que no tienen utilidad por el momento.

Ante el avance del COVID-19  los más vulnerables son los trabajadores de la salud y efectivos policiales que no cuentan con , barbijos, mascarillas ni equipos suficientes para hacer frente al virus por lo que la sociedad solidaria se está encargando de la confección de estos elementos.

Pero también se necesita de la solidaridad de los funcionarios que acorten presupuestos en cosas que no son necesaria y ese dinero lo destinen a la compra de materiales para que los hospitales puedan brindar una atención segura tanto para pacientes como para los enfermeros y doctores que son quienes están en primera línea ante esta batalla.

De esta manera quedó evidenciada la falta de previsión de los funcionarios provinciales y municipales para dimensionar lo que en cuestión de días llegaría y optimizar recursos. Esto sigue reafirmando una vieja frase que señala que «las decisiones de la política no van de la mano con las necesidades del pueblo».

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