domingo , 21 abril 2019
Raúl Olmedo junto a su entrenador.

Raúl Olmedo va por otra hazaña en Mendoza

El nadador mendocino se hizo famoso por cruzar dos veces el Canal de Beagle, entre otras cruzadas en aguas abiertas. Por sus hazañas fue invitado hace más de 12 años al programa de Susana Giménez.

Esta es la historia de un hombre que pesaba 250 kilos, su nombre es Raúl Olmedo quien prácticamente carecía de objetivos y sólo un hecho fortuito de marca mayor podía sacarlo del sedentarismo que consumía su existencia.

Sin embargo, un día de 1998, mientras trabajaba sentado en la atención de un negocio familiar , llegó un profesor de natación -impresionado con su inmensa figura- le comentó de unas clases de natación que él impartía en una piscina próxima a su casa. Extrañado y pensando si acaso esta persona le estaba jugando una broma, Olmedo inició sin querer una aventura que daría un brusco giro a su vida.

El periodista Alejandro Núñez realizó una entrevista exclusiva para Radio Regional, y dialogó con Raúl quien ahora se ha propuesto una nueva hazaña. “Llevo casi 12 años sin nadar y ahora empecé hace 8 meses para ver si el cuerpo, los músculos me dejan volver porque ya tengo 62 años y realmente gracias a Dios se ha ido dando todo para poder volver, estar bien y hacer lo que a mí me gusta”.

Algunas de sus objetivos logrados fueron cruzar el Río Coronda en Santa Fe (Rosario), el Río Paraná en una distancia de 50 kilómetros, y no titubeó en totalizar los 2 mil 500 metros entre la costa de San Francisco y el peligroso oleaje que lo separa de la isla de Alcatraz, en Estados Unidos. Además de esto cruzó dos veces el Canal de Beagle.

“El próximo desafío es el Dique Potrerillos, ahora vamos a probar dentro de 10 días a ver como estoy porque hace 12 años no nado en aguas abiertas y en aguas frías, así que voy a probar, de ahí voy a saber bien si lo hago ahora o lo dejaré para fin de año”, comentó Olmedo.

Raúl Olmedo es un ejemplo vivo de superación y alienta a las personas que tienen obesidad, “la obesidad te tira al abandono, hay un montón de discriminación, lugares que no podes ir como subir a un colectivo, ir a un restaurante por que las sillas son chicas, las sillas de rueda en los hospitales no te pueden llevar, hay un montón de cosas que te tiran abajo entonces yo le insisto a la gente que vaya a los hospitales que hay muy buenos médicos, nutricionistas, profesores de educación física que pueden ayudar”.

De esta manera en aproximadamente 10 días sabremos si Raúl volverá a sus hazañas y cruzará el Dique Poterillos o esperará hasta fin de año para demostrar sus habilidades.

“Todo es posible, todo puede salir, todo puede andar mientras te lo propongas realmente, si tenés ganas de vivir, de hacer las cosas realmente salís y hay que ponerse en la mano de Dios”,finalizó diciendo el nadador.

Él es Raúl Olmedo, un ejemplo de superación, feliz y con ganas de seguir demostrando que es un ser humano común y corriente con grandes expectativas.

Por redacción.

 

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