miércoles , 16 octubre 2019
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Foto de la puerta forzada.

Los “rompepuertas” continúan delinquiendo en Palmira

Esta metodología de robo se está haciendo cada vez más frecuente. Las víctimas señalan que lo peor de todo es que la policía sabe quiénes son y “no hacen nada”.

Una familia del barrio Ciudad de Palmira dialogó con FM Regional 106.9 sobre un robo ocurrido y del cual fueron víctima el lunes pasado, donde malvivientes le rompieron la reja y luego la puerta para ingresar y llevarse el televisor.

No es la primera vez que ocurre algo así en el vecindario, ya son varios los vecinos que señalan que han sido robados de esta manera.

Recordemos que hace unos meses dábamos a conocer esta noticia y hablábamos con el comisario de Palmira, Gustavo Bustos, quien confirmó el aumento de estos casos.

La forma es simple, pero eficaz para estos delincuentes que observan, marcan la casa y luego en horas de la madrugada vuelven cuando todos están durmiendo e ingresan de prepo rompiendo las puertas y se llevan en cuestión de segundos principalmente los televisores, que es lo que está más a mano, se lo pueden llevar caminando y tiene un importante valor.

Priscila Arias, comentó al respecto: “Está súper peligroso, porque la semana pasada fui yo, ahora le tocó a una vecina con el mismo método pateando la puerta y llevándose el tele y anteriormente ya le había pasado a otros lo mismo. Seguramente están vigilado, porque no me explico que hayan sido tan exactos a la hora de entrar”.

“Yo estaba despierta a las 2 de la mañana, ahí sentí un ruido en la reja y pensé que era un perro, al rato vi que pasaron dos chicos, pero no le di importancia y me fui a acostar. Cerré todo y apenas me acosté sentí que corrieron las rejas, ese fue el primer golpe y el segundo fue cuando reventaron el marco de la puerta. Entonces fui corriendo a la pieza de mi hermano, lo desperté y le dije que llamara a la policía y salí porque mi mamá tiene la pieza adelante y mi miedo era que le hicieron algo, porque uno no sabe si están armados. Salí detrás de ellos para verle las caras, a uno lo reconocí y no los pude alcanzar obviamente. Entre la tensión, los nervios y el mal momento que nos hicieron pasar, fue horrible”, agregó.

Además comentó: “Habían marcado la reja con tiza y sé quiénes son, sé dónde viven, sé dónde mueven y todo, pero uno no puede decir nada por miedo a las represalias. Es temor porque son familias que si te metes con uno te tenés con todos y te tenés que ir de la Provincia”.

Por último, según señaló en la Comisaría 28° le expresaron saber también de quienes se trata, pero que para poder dejarlos detenido los tienen que atrapar en el momento del hecho.

Por redacción.

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