domingo , 18 noviembre 2018
Embalse Potrerillos.

“El año hídrico que finaliza en octubre del año que viene, va a ser muy difícil”

El ingeniero Ricardo Nordenstorm, Subdelegado del río Mendoza, brindó una explicación técnica para responder las numerosas consultas acerca del estado de llenado del embalse Potrerillos, que mendocinos y turistas volcaron en las redes sociales de Irrigación.

“Hay menos agua. El embalse de Potrerillos está al 55 %. El año hídrico, que finaliza en octubre del año que viene, va a ser muy difícil”, anticipó el ingeniero. “Pero no es Potrerillos el único embalse complicado. El Carrizal está al 46 % de su capacidad, Nihuil y Valle Grande al 40 % y cerca del límite operativo inferior, y Agua del Toro y Reyunos, al 67 %”. La situación de sequía y escaso escurrimiento de agua, tal como anticipó Irrigación días atrás cundo presentó el Pronóstico de Escurrimiento, es muy grave.

Nordenstorm dio más datos. “El caudal que está entregando el río Mendoza es de 19 metros cúbicos por segundo, cuando habitualmente eroga 33 m3/seg. Es sensiblemente inferior. Y tuvimos que administrar y restringir el riego, para que alcance para todos, porque la demanda no baja” explicó.

A pesar de que sólo ingresan 19 m3, el embalse sigue entregando al sistema aguas abajo entre 33 y 34 metros cúbicos por segundo. Pero se hace distinto. “De las 66.000 hectáreas bajo riego, se riegan por turnos primero 33.000 y luego el resto. Los turnos son de cuatro días. Esta semana, los turnos se achicaron a cada tres días, agua para 20.000 hectáreas cada vez; lo que ha espaciado los períodos de riego en las fincas. Las plantas no están sufriendo, también es cierto que cuando el agua escasea, el regante riega mejor”, explicó Nordenstorm.

“Si no fuera por esta administración que acordamos con los Inspectores de Cauces, no llegábamos a noviembre con el agua“, dijo el ingeniero.

La mayoría del recurso es para riego, y unos 7 m3/seg del caudal son para consumo domiciliario, que no ha sufrido restricciones.

“Con el agua que se está embalsando ahora, hay que aguantar el verano e incluso la próxima primavera, porque el agua de los deshielos empieza a llegar en diciembre”, finalizó para explicar la gravedad de la crisis.

Fuente: Irrigación.

 

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