viernes , 17 agosto 2018
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La gente todavía compra CD

Entre la felicidad que da el “tener experiencias” o “cosas materiales”, siempre me he quedado con la primera. He aquí la excepción.  

Dice una leyenda al pie de los CD de música: “Disco es Cultura”. Regalar un CD de música es regalar cultura. En eso pienso cuando camino por la calle y llego a uno de los pocos lugares de venta de CDs que hay en la ciudad y alrededores. Regalo discos y espero que me regalen lo mismo a mí.

La charla con  el  dueño del lugar no puede ser otra.

  • Todavía se venden CDs?
  • Sí. Pocos, pero se venden.

El CD se enfrenta a un futuro incierto. Complejo. Hoy, y tal como sucede con los libros de papel, el melómano tiene la posibilidad de bajar contenidos en streaming como spotify o el soundcloud. Con ello es frecuente tener, con un costo relativamente bajo, todos los discos coleccionables. Incluso mucho más de lo que pueda escuchar en una vida de –supongamos –  90 años.

El saber no ocupa lugar. El CD sí. Tengo amigos coleccionistas de CD que cuando superan los dos mil ningún espacio físico alcanza. Aquí es cuando el coleccionista joven aconseja: “mandálo a un disco duro, cabe todo”.  Pero para el que ya peina canas, es como pedirle que pierda la posesión del disco, ese niño que se parió en un estudio de grabación  y que es bueno tener en las manos.

Volvamos a lo digital. Las fortalezas de esta nueva forma de disfrutar la música son muchas. Contra esto, los CDs llevan la de perder pero, contrariamente a lo que parece, hay jóvenes millenials de más de 25 años que dicen “Yo bajo todo de la red; menos los discos de Calamaro, que los tengo todos! Calamaro es sólo un ejemplo. The Beatles o Rolling Stone deben generar algo más poderoso aún. Pienso. Quiero creer.

Un caso emblemático es la empresa estadounidense Best Buy, líder mundial en ventas de CD musicales, instrumentos y electrónica. La corporación ha comunicado a sus proveedores que dejará de poner a la venta CDs en sus estantes a partir del próximo 1 de julio. Recordemos que ya en el año 2000, quitó de circulación los cassettes. Otra gran pérdida en nombre del progreso.

Por qué entonces, a pesar de la enorme popularidad, su simpleza y su costo, el formato digital no ha podido hundir del todo al CD?

Algunos (o muchos) pensamos que lo digital es algo intangible, efímero y relativamente fácil de obtener. Como contracara, y, por lo tanto, la sensación de poseer la música que está allí en un CD, (en un formato tan querido) con una linda tapa, una hermosa foto, diseño tipo librito, letras escritas en papel se torna incomparable.

En fin. El color, el diseño de tapa, la fidelidad… El olor a CD nuevo; a litografía, para mí es como el olor a auto nuevo.

Larga vida al CD.

Gentileza Marcelo Fortunato.

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